Minería
6 de abril de 2026
Relatoría Webinar – “Conflicto en el Medio Oriente y su impacto en el mercado del petróleo y gas”
Por Juan Camilo López Bejarano1
El pasado 17 de marzo de 2026, los Departamentos de Derecho Minero Energético y de Derecho de la Empresa y los Mercados de la Universidad Externado de Colombia llevaron a cabo el webinar titulado “Conflicto en el Medio Oriente y su impacto en el mercado del petróleo y gas”, un espacio académico orientado al análisis integral de las tensiones geopolíticas recientes y sus efectos sobre los mercados energéticos globales.
El evento, desarrollado en dos bloques temáticos, reunió a expertos nacionales e internacionales en geopolítica energética, mercados de hidrocarburos y derecho marítimo, bajo la moderación de la profesora Ana Paola Gutiérrez en la primera parte y del profesor Javier Franco en la segunda. Entre los panelistas se destacaron Amylkar Acosta, Eduardo Pereira, Camilo Morales, Raymond Wade y Francisco Avilés, cuyas intervenciones permitieron abordar la coyuntura desde perspectivas complementarias: económica, geopolítica, jurídica y operativa.
El webinar partió del reconocimiento de un escenario internacional marcado por la intensificación del conflicto en el Medio Oriente, particularmente en una región estratégica como el Golfo Pérsico, donde se concentra una proporción significativa de las reservas y producción mundial de hidrocarburos. Este contexto ha desencadenado una serie de disrupciones en los mercados energéticos globales, evidenciando la estrecha interdependencia entre geopolítica, seguridad energética y estabilidad económica.
Desde esta perspectiva, el análisis se centró en tres ejes fundamentales: (i) el impacto de las tensiones geopolíticas sobre los precios y la oferta de petróleo y gas, (ii) las implicaciones para la seguridad y soberanía energética de los Estados, y (iii) los riesgos asociados al transporte marítimo y las cadenas logísticas internacionales.
Primera parte: geopolítica y mercados energéticos
La primera sección del evento estuvo dedicada al análisis de las tensiones geopolíticas y su incidencia directa en los mercados de petróleo y gas.
El exministro Amylkar Acosta abrió la discusión señalando que el conflicto actual trasciende el ámbito regional y tiene repercusiones globales, afectando no solo al sector energético, sino también a la economía mundial y las finanzas públicas de los países. En su intervención, destacó que la globalización enfrenta un proceso de fragmentación y que la geopolítica se comporta como un sistema interdependiente donde cualquier alteración genera efectos sistémicos.
Acosta subrayó que el mundo se encuentra ante una crisis energética, en la cual conceptos como seguridad y soberanía energética adquieren centralidad. Asimismo, planteó que la transición energética debe entenderse actualmente como un proceso de complementariedad entre fuentes convencionales y renovables, especialmente ante el incremento exponencial de la demanda energética impulsada por tecnologías como la inteligencia artificial.
Adicionalmente, advirtió que el conflicto presenta características de guerra asimétrica, con una posible prolongación en el tiempo, lo que incrementaría sus efectos sobre los precios de los energéticos, generando presiones inflacionarias globales y desaceleración económica.
Por su parte, el profesor Eduardo Pereira profundizó en la diferenciación estructural entre los mercados de petróleo y gas. Explicó que, mientras el petróleo cuenta con mayores capacidades de almacenamiento y flexibilidad logística, el gas natural enfrenta mayores restricciones, lo que lo hace particularmente vulnerable ante interrupciones en el transporte.
Asimismo, destacó que el estrecho de Ormuz constituye un punto crítico para el comercio energético global, por donde transita una proporción significativa de la producción mundial. En este contexto, la imposibilidad de sustituir rápidamente las fuentes de abastecimiento y las limitaciones de producción de otros países incrementan la volatilidad del mercado.
El profesor también abordó la desigualdad energética global, señalando que mientras los países desarrollados priorizan metas de transición energética, muchos países en desarrollo aún enfrentan carencias básicas de acceso a la energía, lo que refuerza la relevancia de la seguridad energética como prioridad.
En su intervención, Camilo Morales, secretario general de Naturgas, aportó un análisis desde el mercado del gas natural. Indicó que aproximadamente el 20% del comercio mundial de gas transita por el estrecho de Ormuz, cuya afectación podría comprometer entre el 25% y el 30% de la oferta global.
Morales identificó impactos inmediatos como el incremento del 40% en los precios del gas tras los primeros eventos del conflicto, así como efectos macroeconómicos relevantes, incluyendo aumentos en tarifas de energía en Europa y Asia, y presiones inflacionarias derivadas de la disminución en la producción de fertilizantes y el encarecimiento del transporte.
Asimismo, presentó tres escenarios prospectivos:
1. Absorción inicial del choque, con aumento de precios por reducción de inventarios.
2. Estrechez en la oferta de GNL en caso de prolongación del conflicto, con migración hacia fuentes alternativas como el carbón.
3. Déficit estructural si la guerra se extiende por más de seis meses, con precios superiores a 50 USD por MMBTU.
Finalmente, resaltó que para América Latina el principal riesgo no es la escasez de gas, sino la volatilidad de los precios internacionales, lo cual también abre oportunidades para fortalecer la integración energética regional.
El cierre de esta primera parte enfatizó que la vulnerabilidad del sistema energético no se limita a la producción, sino que se extiende a la capacidad de transporte, elemento que dio paso al segundo bloque del evento.
Segunda parte: transporte marítimo y cadenas logísticas
La segunda sección, moderada por el profesor Javier Franco, abordó los riesgos asociados al transporte marítimo de hidrocarburos en el contexto del conflicto.
El profesor Raymond Wade, experto en derecho marítimo, explicó que el estrecho de Ormuz constituye un corredor crítico caracterizado por su estrechez, alta congestión y complejidad operativa, lo que lo convierte en un punto especialmente vulnerable en situaciones de crisis.
Destacó que por esta vía transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, lo que implica que cualquier alteración en su operación tiene efectos inmediatos en el comercio global. La combinación de limitaciones geográficas y alto volumen de tráfico incrementa los riesgos operacionales y de seguridad.
En su intervención de cierre, Wade enfatizó la necesidad de reconocer la magnitud del problema y adoptar estrategias tempranas de gestión del riesgo, señalando que la falta de preparación y la reacción tardía pueden agravar las consecuencias económicas y contractuales. Asimismo, subrayó la importancia de la comunicación oportuna en las relaciones comerciales para mitigar disputas y costos legales.
Por su parte, Francisco Avilés, desde una perspectiva práctica del mercado, describió el comportamiento del sector de fletamentos marítimos en un entorno de alta incertidumbre. Señaló que el mercado actual se caracteriza por volatilidad, especulación y cambios constantes derivados de la disrupción en la oferta y la demanda. Identificó tres impactos principales:
- Incrementos significativos en los costos de fletes, que han llegado a duplicarse en pocos días.
- Mayor complejidad en la negociación contractual, con activación de cláusulas como fuerza mayor y ajustes en seguros.
- Necesidad de estrategias de gestión de riesgo más sofisticadas por parte de los agentes del mercado.
Avilés también resaltó que la incertidumbre sobre la duración del conflicto es el principal factor que condiciona las decisiones del mercado, generando ajustes continuos en rutas, costos y condiciones contractuales. El webinar evidenció que el conflicto en el Medio Oriente constituye un factor determinante en la configuración actual del mercado energético global, con efectos que trascienden el ámbito sectorial para impactar la economía mundial, la estabilidad de precios y la seguridad energética de los Estados.
Entre los principales hallazgos se destaca que la seguridad energética se consolida como prioridad estratégica frente a la transición energética, que la volatilidad de los mercados representa el principal riesgo para regiones como América Latina, y que las cadenas logísticas y el transporte marítimo emergen como puntos críticos de vulnerabilidad.
Finalmente, el evento subrayó la necesidad de adoptar enfoques integrales que articulen análisis geopolítico, económico, jurídico y operativo, con el fin de anticipar riesgos y fortalecer la resiliencia de los sistemas energéticos en un entorno global cada vez más incierto.

- Estudiante de quinto año de Derecho y monitor del Departamento de Derecho Minero Energético de la Universidad Externado de Colombia. Correo: juan.lopez42@est.uexternado.edu.co ↩︎